Inauguración
El 31 de marzo, un día antes de la resurección de nuestro Señor, inauguramos el Enjoy. La idea inicial consistía en navegar unas pocas millas entre el amarre de monsieur vendedor hasta Empuria Brava, vieja conocida de los charter de alquiler. Pero las ganas pudieron más. A pesar de un parte de borrasca y tramontana, amén de baterías viejas y otras tareas y comprobaciones pendientes, nos hicimos a la mar. Nuestro destino, cala Joncols y su encantador restaurante.
Al poco de abandonar la protección del puerto nuestro capitán, cada día más prudente y sensato, ordenó reducir mayor y génova. Sorprendió la escora un poco exagerada para el trapo dispuesto, pero el Enjoy se mostró grácil y seguro mientras era perseguido por negros nubarrones y cortinas de agua dispuestos a cortarnos toda retirada. Era llegar a Joncols y su boya o ser atrapados en el intento. A pesar de las amenazas, el ánimo de la tripulación se mantuvo alto como firmes sus manos en la rueda, conscientes que atrapar la boya no sería fácil bajo la tramontana. Como así fue.
bajo la promesa de Sin corredera ni anemómetro (tareas pendientes) estimaremos vientos de veinte nudos y un correr de navegábamos a seis, rgaríComo en las reparaciones pendientes están la corredera y el anemómetro, no Con el Enjoy gracilmente escorado y a unos seis nudos (la corredera es uno de los temas pendientes a reparar), , pero eso no impedía que el Enjoy , lo que no impidió que el Enjoy Oscuros nubarrones y cortinas de aguas no tardaron en parecer por tierra persiguiendo Enjoyla tripulación
Al poco de abandonar la protección del puerto nuestro capitán, cada día más prudente y sensato, ordenó reducir mayor y génova. Sorprendió la escora un poco exagerada para el trapo dispuesto, pero el Enjoy se mostró grácil y seguro mientras era perseguido por negros nubarrones y cortinas de agua dispuestos a cortarnos toda retirada. Era llegar a Joncols y su boya o ser atrapados en el intento. A pesar de las amenazas, el ánimo de la tripulación se mantuvo alto como firmes sus manos en la rueda, conscientes que atrapar la boya no sería fácil bajo la tramontana. Como así fue.
bajo la promesa de Sin corredera ni anemómetro (tareas pendientes) estimaremos vientos de veinte nudos y un correr de navegábamos a seis, rgaríComo en las reparaciones pendientes están la corredera y el anemómetro, no Con el Enjoy gracilmente escorado y a unos seis nudos (la corredera es uno de los temas pendientes a reparar), , pero eso no impedía que el Enjoy , lo que no impidió que el Enjoy Oscuros nubarrones y cortinas de aguas no tardaron en parecer por tierra persiguiendo Enjoyla tripulación
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